Es uno de mis museos favoritos y a la vez uno de los más tristes que jamás he visitado. En el centro de documentación del nacionalsocialismo de Colonia uno se enfrenta con la cruda realidad histórica de la ciudad.

Colonia es una ciudad abierta al mundo, tolerante, amable… Sí, todo eso es verdad, pero cabe recordar que era una de las poblaciones que más simpatía despertaba en Adolf Hitler. En ella se sentía arropado y en sus visitas se daba siempre un baño de masas.

Dicho esto sería injusto no reconocer la capacidad que tienen los alemanes de admitir sus errores. Se enfrentan a su pasado reciente y es digno de admirar. No quieren olvidar el Holocausto ni el nazismo y el museo de la EL-DE-Haus es un claro ejemplo de ello.

El edificio albergó la sede de la Gestapo, la policía secreta de la Alemania nazi, del 1935 al 1945. Murieron cientos de personas. El sótano servía de calabozo y en el patio se ejecutaba a destajo bajo la mirada impasible de los vecinos.

El museo alberga una exposición permanente muy interesante sobre Colonia durante el nazismo. Fotos, vídeos de testimonios y otro material histórico documentan la vida política y social de la época.

En el sótano se han conservado las inscripciones de los prisioneros en las paredes. La recuperación tanto de las celdas como del patio busca conmemorar la memoria de las víctimas. No olvidemos jamás los horrores que sucedieron en esa casa.

Es un museo que de verdad merece la pena. Pone los pelos de punta, pero es necesario no dejar caer en el olvido a las víctimas del capítulo más oscuro de la historia reciente de Europa.

2 Comments

    • admin Reply

      Tienes razón. Todo el mundo debería incluirla en su ruta. Gracias por leer mi blog. 🙂

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